American Bully: todo sobre los cuidados, higiene o alimentación de esta raza

American Bully: todo sobre los cuidados, higiene o alimentación de esta raza
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El American Bully es un perro procedente de Estados Unidos. Un animal que no fue fruto de la casualidad sino de la intensa búsqueda por parte de quienes deseaban contar con una mascota de aspecto fuerte y pesado, que sin embargo fuese muy dócil.

A partir de esta idea se produjo la mezcla ente American Staffordshire Terrier y American Pit Bull Terrier, contando además con parientes más lejanos del estilo del Staffordshire Bull Terrier, el Bulldog Inglés y el Olde English Bulldogge.

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Todo lo que deberías saber sobre el American Bully

Esta raza es relativamente moderna ya que sus primeros ejemplares se vieron allá por 1980. Se reconoció en 1990, no corriendo la misma suerte por parte de todas las organizaciones caninas internacionales, dado que para algunas se trata de un mestizo o híbrido.

Sin embargo, el American Bully está reconocido como raza por el United Kennel Club, el ABKC y el Club Híbrido Canino Americano.

Origen

Si nos remontamos a los recientes orígenes de estos canes de tipo moloso, que son norteamericanos y que cuentan con un aspecto verdaderamente imponente, podemos decir que sus primeros ejemplares se dejaron ver en ciudades como Virginia y Los Ángeles, naciendo del cruce de las razas preexistentes a las que ya hemos hecho alusión. A día de hoy se han convertido en canes muy atractivos para un determinado sector del público en todo el mundo,

En principio puede decirse que la raza madre fue el American Pitbull Terrier y que ciertos criadores identificaron rasgos físicos propios y diferenciados del APBT. Sin duda, una apariencia única con la que comenzaron a trabajar con el objeto de llegar a la definición y reproducción de tales rasgos.

En la década de los 90, los criadores entusiastas de estos perros siguieron esforzándose hasta definir y mejorar esta raza, fijando en esos años las directrices definitivas relativas al aspecto del American Bully.

Por tanto, estamos hablando de una cría selectiva que dio como resultado a unos perros equilibrados que saben empatizar con el entorno que les rodea y que poco tienen que ver con los animales peligrosos que algunos creen ver en ellos.

Las distintas razas de perros que se mezclaron hicieron que vieran la luz ejemplares de American Bully de distintas versiones: estándar, classic, pocket y tamaño XL pero solo el estándar se reconoce como una raza pura.

Características y rasgos físicos

Con una altura a la cruz que oscila entre los 45 y los 53 centímetros en la versión estándar, que cuenta con un peso de entre 20 y 30 kilos, el American Bully es un perro robusto y fuerte. En relación con su estructura física, ostenta el honor de ser la raza que más músculo acumula. Su tamaño es mediano, no existiendo mucha diferencia entre su altura y su longitud. Por este motivo, su apariencia es más fortificada y compacta.

Su cabeza es impresionantemente ancha y sus orejas son algo cortas, aunque en algunos ejemplares son largas. Sus ojos suelen ser oscuros, admitiéndose cualquier color salvo el azul. Su hocico es sólido, más bien cuadrado. Su mandíbula es amplia y potente, ocupando buena parte de la estructura ósea que conforma la parte frontal.

Sus hombros son fuertes y sus pechos son anchos, una característica que en esta raza está muy marcada. Su cola no es demasiado larga en relación con el cuerpo. Sus sobremuslos están notablemente separados.

Sus patas deben estar rectas y sin deformaciones, pero puede aceptarse que sus pies tiendan a irse un poco hacia el exterior, siendo muy grandes y de forma redonda.

Color y pelaje

Existen ejemplares de multitud de colores, pero la mayoría cuentan con una mancha blanca característica en la parte frontal. Los colores albino o mérlé no se aceptan. Su pelo es corto.

El Bully que se conoce como American Bully Blue, como su nombre indica, cuenta con un particular y precioso tono azul grisáceo cuya belleza es espectacular. Por ello, muchos de sus seguidores se afanan por conseguir un ejemplar de este fascinante color. La mezcla del mismo y su tono muscular cautiva a quien lo ve. Su presencia parece denotar que estamos ante un animal salvaje que, por el contrario, es de lo más noble y posee una mirada con la que parece transmitir toda la ternura del mundo.

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Temperamento

Parecen los chicos malotes del mundo canino, pero nada más lejos de la realidad, ya que tras su apariencia arisca y ruda se esconden unos grandullones que a menudo se convierten en extraordinarios animales de compañía, para que lo que únicamente es necesario que estén bien educados.

Si quieres adoptar un American Bully, el secreto para que os llevéis fenomenal es la disciplina, la repetición y un aspecto fundamental, el saber crear una potente unión entre cuidador y perro.

Sorprendente es la forma en la que sabe adaptarse a la vida en familia, pues esta es una de sus especialidades. Un American Bully bien criado va a proporcionarte muchas satisfacciones. Si los socializas correctamente, tendrás un ejemplar valiente, relajado, confiado y seguro de sí mismo.

Te estarás preguntando que de dónde sale entonces la fama de agresivo que muchos achacan a este perro. No vamos a negarte que enfadado su cara es de pocos amigos, pues no estamos precisamente ante un yorkshire. Ahora bien, para que un American Bully se vuelva agresivo, han de darse algunas de las siguientes premisas:

  • Sentirse amenazado o lo que es aún peor, que considere que es su dueño quien está siendo amenazado
  • Ser provocado por otros perros, particularmente en el caso de los machos que son más territoriales
  • Si no se le educa de una forma tranquila pero a la vez disciplinada
  • Si no se le ejercita lo suficiente, lo que dará lugar a una acumulación de energía que hará que se vuelva destructivo

Como venimos diciendo, el carácter de este perro no ha sido dejado al azar sino que se ha trabajado mucho hasta lograr una mascota musculosa y fuerte que a la vez sea digna de total confianza, gracias a su lealtad. Quizás no conozcas el dato de que llega al punto de contar con toques de diversión en la convivencia e incluso hay quien ve él un payasete a la hora de moverse.

Las familias que deciden integrar uno de estos perros en su hogar, suelen mostrarse encantadas con su decisión, ya que este es un perro muy apegado a su dueño y muy cariñoso también con el resto de los suyos.

Su necesidad de actividad física hace que se adapten mejor a los entornos espaciosos en los que poder expandirse a sus anchas, lo que les ayuda a canalizar su energía acumulada y a evitar los problemas de sobrepeso que de otra forma tienden a sufrir.

En el caso de que tengas una casa con parcela, las carreras que dará por ella contribuirán a que se ejercite, ya que este perro cuenta con una gran masa muscular que no le permite acompañarte en carreras de fondo y hacer resistencia contigo (pues el peso que transporta de por sí ya es un esfuerzo sustancial), pero sí necesita ejercitarse hasta acabar cansado. Si no tienes una vivienda de este tipo, acércalo hasta un parque en el que pueda correr a placer.

Personas de todas las edades, siempre que estén en buenas condiciones físicas para proporcionarles la actividad que necesitan, son candidatos idóneos para convivir con estos perros sociables y afectuosos.

Respecto al carácter que debe tener el dueño de un American Bully es otra cuestión, pues este inteligente can está aconsejado para personas que entiendan la psicología del perro y la forma en la que este se comporta dentro de la manada. Así, necesitará un amo tranquilo pero firme e inflexible, que además sea consecuente. Una persona que sepa ser el líder de la manada y siga un comportamiento y unas normas.

Algunas de sus principales cualidades son las de ser perros fáciles de adiestrar y de cuidar, el hecho de que no suelen buscar problemas ante la presencia de otros animales y el ser activos hasta la saciedad.

Al American Bully no le gusta pasar tiempo solo, por lo que esta es una circunstancia que debes valorar si te estás planteando su adopción. Para que estos animales estén realmente bien han de sentir que se les dedica bastante atención cada día. Para asegurar su estabilidad emocional, sus cuidadores han de mostrarse atentos y cariñosos con ellos.

Los American Bully no son perros solitarios y te agradará ver el modo en el que se acercan a ti mientras estás realizando cualquier labor cotidiana en la casa, porque lo que ellos quieren es sentir tu cercanía.

Como curiosidad queremos mencionar que la raza American Bully no está directamente incluida como raza PPP en España, aunque lo cierto es que al tratarse de un híbrido de dos razas PPP, es considerada como tal. Evita sanciones económicas contando con una licencia de tenencia de Perro Potencialmente Peligroso, usando el bozal en los lugares públicos y suscribiendo un seguro de responsabilidad.

Relación con otras mascotas

El Bully suele mostrar una de sus mejores caras con el resto de las mascotas que convivan en la casa. Conocedor de sus cualidades físicas fuera de serie, este perro suele controlar adecuadamente sus movimientos para que los animales más pequeños no resulten heridos, lo que resulta enternecedor.

Relación con los niños

Un American Bully socializado desde cachorro puede tener una relación excelente con los niños, pues es una raza cien por cien entrañable con los más pequeños de la casa. Con ellos derrochan cariño y paciencia, formando un binomio excepcional. Aparte, su instinto protector te estará diciendo que les has dejado en buenas manos.

Cuidados básicos

Nada como cuidar bien a tu perro para que consiga alcanzar o superar su esperanza media de vida, que en el caso del Bully ronda entre los 8 y los 12 años y además, con la mejor calidad, haciendo que se sienta dichoso cada día.

Alimentación

Seguro que eres consciente de que la salud y el buen aspecto de tu perro están directamente relacionados con su alimentación. De cachorro, esta raza precisa una dosis extra de calcio en la dieta que le dispenses cada día, pues comparado con otros perros de su misma estatura, el Bully va a sostener más peso, por lo que va a necesitar un adecuado desarrollo de sus huesos.

Una vez haya alcanzado su etapa adulta debes seguir alimentándole con un pienso seco de calidad al que en alguna ocasión podrás añadir los patés o latas que encontrarás en el mercado, cuyo contenido en proteínas es alto.

En general ha de tratarse de una dieta equilibrada que, junto con el necesario ejercicio diario, hará que tu perro esté sano y feliz.

Por mentira que parezca algunos desaprensivos han incluido en la dieta del Bully esteroides con el fin de aumentar el tamaño de su musculatura. Esta técnica está considerada como muy cruel, pudiendo repercutir negativamente en la salud de un animal que ni siquiera tendrá la posibilidad de manifestar que se siente mal.

Higiene

El que traemos entre manos es un perro muy limpio que se mostrará encantado de que tengas una rutina diaria que le ayude a mantenerse aseado y que incluya el quitarle las legañas cuando despierte cada mañana.

Higiene dental

Todo perro sano tiene una boca limpia. Es esencial que acostumbres a tu Bully desde cachorro a cepillados dentales periódicos que eviten la acumulación de sarro en la superficie de sus dientes. Nadie dice que este hábito vaya a ser de su agrado pero lo que sí podemos asegurarte es que con él estarás contribuyendo a su buen estado de salud.

Una boca que no esté lo suficientemente limpia es el escenario ideal para que aparezca la temida enfermedad periodontal que, de progresar, ocasionará pérdida de piezas dentales y debilitamiento mandibular.

Manteniendo limpia la boca de tu perro estarás contribuyendo igualmente a evitar enfermedades graves a nivel cardíaco, renal o hepático, lo que puede servirte de referencia para valorar la importancia de esta medida.

Por otra parte, un dueño que no conozca lo esencial que resulta una adecuada higiene dental puede pasar por alto sus síntomas, hasta que los mismos sean tan evidentes que apenas exista solución.

Baño y secado

El pelo corto del American Bully es muy llevadero para sus dueños, ya que no requiere mayores cuidados. Puedes bañarlo en torno a una vez al mes y es importante que lo hagas con un champú especial para perros cuyo pH sea similar al de su piel, o sea, un pH7.

Una vez le saques del baño, procede a retirar el exceso de agua con una toalla y termina secándolo al sol si hace buen tiempo o con la ayuda de un secador eléctrico a temperatura moderada, cuando los termómetros desciendan. Con este gesto evitarás malos olores e irritaciones en su piel.

No olvides que es imprescindible cuidar las arrugas del American Bully para que estén lo más limpias que sea posible y, además, bien secas, lo que hará que no sufra enfermedades dérmicas o irritaciones que supongan tener que visitar al veterinario.

Cepillado

El pelo del Bully es corto, pero requiere algunos cuidados. Nada como un buen cepillado cada mañana para mantener su pelo limpio y brillante, eliminando restos de suciedad y pelo muerto.

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Vacunas y tratamientos antiparasitarios

El American Bully es un perro muy fuerte por naturaleza, lo que no es óbice para que sus dueños tengan la posibilidad de reforzar su sistema defensivo o inmunitario mediante la administración de las dosis de vacunas que el veterinario indique.

El calendario canino de vacunaciones está ideado para el establecimiento de medidas preventivas tanto en cachorros como en perros adultos ante determinadas enfermedades infecciosas.

Las vacunas sirven para estimular el sistema defensivo o inmunitario ante la invasión de microorganismos como virus y bacterias, causantes de numerosas enfermedades. La dosis se introduce en el cuerpo del perro a través de una inyección u otro medio, incrementando la respuesta protectora. Una vez el animal se encuentre expuesto al microorganismo, su sistema inmunitario estará preparado para prevenir infecciones o reducir la gravedad de la enfermedad en cuestión.

Garrapatas, pulgas y gusanos intestinales son parásitos que también deben ser mantenidos a raya en las mascotas. Consulta con el veterinario cuáles son las pipetas o collares antiparasitarios más adecuados para proteger a la tuya.

Enfermedades más comunes

Lo idóneo es conocer cuáles son las enfermedades que en el futuro puedan afectar a tu perro  para así poder descubrir sus síntomas a tiempo. Los Bullies, pese a ser muy fuertes, pueden enfermar como cualquier otra raza. Aunque no suelen padecer patologías hereditarias, se dan casos aislados.

  • Displasia de cadera. Una enfermedad típica de perros grandes que afecta al Bully, que no cuenta con un gran tamaño pero sí con una potente musculatura y, por ende, con un peso considerable. Al recargarse, las articulaciones se inflaman y surgen problemas en diversas partes del cuerpo, lo que incluye la cadera.
  • Otitis. Las enfermedades del oído tampoco son ajenas a estos perros. Sin ser grave, esta dolencia es muy molesta para el animal.
  • Esta peligrosa patología viral es muy infecciosa y ataca al sistema nervioso central, pudiendo acabar con la vida del can. Aunque a día de hoy la mayoría de los casos se dan en países menos desarrollados, conviene vacunar a tu American Bully contra tan letal enfermedad.
  • Una contagiosa patología que puede sufrir este perro siempre que se vea expuesto al virus que la ocasiona, por lo que la vacunación resulta igualmente primordial para evitarlo.
  • Las erupciones en la piel de los Bullies suelen estar ocasionadas por reacciones alérgicas, que pueden ser alimentarias o de otro tipo. Lo idóneo es dar con la causa que las motiva y eliminarlas del entorno del perro.
  • Esta peligrosa patología, que no se contagia a las personas, es de origen viral y suele afectar a los cachorros. De no tratarla puede acabar con la vida de estos pequeñines en unos días. La vacuna es el remedio para evitar el contagio.
  • Una enfermedad que ocasiona infecciones cutáneas y viscerales, que se manifiesta claramente en la piel de los perros afectados por ella. Esta dolencia termina por abatirlos con los años, por lo que hay que usar productos como los collares que alejan a los mosquitos y flebotomos que la causan.

Las que acabamos de relacionar son las principales patologías que pueden afectar al Bully. Cuando se adopta un animal, aunque no sea propenso a enfermar como es el caso de esta raza, se deberá estar atento a cualquier síntoma que denote que algo no va bien en su salud, acudiendo a la consulta del veterinario tan pronto se crea que es necesario.

Adiestramiento

Estos tiernos bravucones necesitan pasear un mínimo de dos veces al día. Dichos paseos deben consistir en jornadas de ejercicio intensivo mediante las cuales puedan estimular su físico y su mente.

Vas a tener que mostrar paciencia para educarlo, pero este inteligente perro va a saber compensarte con unos estupendos resultados. Estará atento al aprendizaje de trucos y no le costará obedecer y aprender a su debido tiempo siempre que utilices para ello el refuerzo positivo.

La socialización temprana del Bully es vital para que el riesgo de peleas con otros perros cuando sea mayor se vea reducido. Ahora bien, lo correcto es adiestrarlo hasta conseguir de él un nivel de confiabilidad elevado que te permita tener el control de la situación en el caso de que en alguna ocasión llegue a pelearse.

Como venimos diciendo, este fortachón llegará a tu vida para ponerte las cosas fáciles. Como perro guardián no tendrá precio, alertando rápidamente de la presencia de intrusos.

Sé el dueño que tu American Bully merece. Si entiendes algo de perros todo será mucho más fácil. La clave está en la definición de los límites. Para relacionarte con éxito con tu perro debes dejarle claro desde el principio que el dueño y el resto de los miembros de su familia humana están por encima de él en el orden jerárquico de la manada.


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