Pastor Australiano Miniatura: cuidados, alimentación, salud, higiene y adiestramiento sobre esta raza

Pastor Australiano Miniatura: cuidados, alimentación, salud, higiene y adiestramiento sobre esta raza
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El pastor australiano miniatura u ovejero australiano miniatura es un fiel compañero bastante desconocido en muchos países, pero que cada día gana más popularidad en Europa, si bien donde está más extendido es en Estados Unidos.

Este perro, que también recibe la denominación de Aussie o Australian Shepherd, es un animal de lo más versátil. Es tan bueno ejerciendo de pastor como actuando de perro guía para personas ciegas, destacando también en labores de detección de drogas o de búsqueda y rescate de personas.

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Todo lo que deberías saber sobre el Pastor Australiano Miniatura

En Estados Unidos es un perro muy adoptado mayoritariamente por familias que cuenten con un gran jardín o vivan en un medio rural. También es ideal para aquellas personas deportistas a las que les guste ejercitarse en compañía de su leal compañero, así como para quienes estén encantados de pasar mucho tiempo con su peludo amigo, entrenándolo para actividades de agility o similares. Ir de senderismo con él constituye igualmente toda una experiencia.

Quienes anhelen tener un ejemplar de esta elegante raza pero a la vez quieran un perro pequeño están de enhorabuena, ya que estos caninos existen en versión estándar, miniatura y toy. Con independencia de su tamaño, sus cualidades son las mismas.

Origen

Resulta curioso que, pese a su nombre, no estamos ante una raza oriunda de Australia, sino que se remonta al País Vasco y a León, zonas desde donde algunos pastores emigraron a Estados Unidos y a Australia junto a sus perros. Años más tarde, estos perros que ya se encontraban afincados en tan paradisíaco lugar del mundo, fueron trasladados a Estados Unidos, país en el que sus habitantes terminaron desarrollando la raza, llamándola pastor australiano.

La guerra civil norteamericana, el desarrollo de ciudades y pueblos nuevos en la costa oeste americana y la fiebre del oro, fueron factores esenciales para el incremento del número de ovejas así como de otros tipos de ganado criados con fines alimenticios y de vestimenta de la población, razón por la que los pastores emigraron desde España y distintos puntos del mundo con el objetivo de trabajar con los rebaños.

En concreto los pastores españoles llegaron en su mayoría a América del Norte desde Australia, llevando consigo sus rebaños de ovejas en barco, custodiados por sus perros pastores, cuya apariencia no era tenida en cuenta y, sin embargo, sí lo eran su inteligencia, sus dotes de obediencia, su lealtad y su resistencia a los climas extremos.

Dicha resistencia a las condiciones meteorológicas más duras, tanto en lo que se refiere al frío como al calor, a lo que se une su alta capacidad para para el trabajo a grandes alturas y en los terrenos más abruptos, hizo que los norteamericanos desearan criarlos también.

De este modo, poco a poco la raza comenzó a expandirse por todo el oeste americano, recibiendo al comienzo nombres como “pastores españoles”, “pastor de Nuevo México” o “pastor de California”. Por si todo esto fuera poco, el aussie se abrió las puertas de los rodeos triunfando en ellos gracias a sus acrobacias.

Ya en 1975 la ASCA definió el actual estándar físico del pastor australiano, si bien el club canino americano de mayor calado, es decir el AKC, no accedió a reconocer la raza hasta 1991. A día de hoy el aussie se considera un extraordinario perro de compañía y su raza es una de las más populares en Estados Unidos.

Características y rasgos físicos

Con una altura a la cruz de entre 33 y 46 centímetros, su peso oscila entre los 9 y los 14 kilos.

Los ovejeros australianos cuentan con un cuerpo algo más largo que alto y con una poderosa musculatura. Sus líneas son estilizadas y bellas, el pecho ancho y el vientre algo recogido.

Su cabeza es un poco pequeña, pero en relación a su cuerpo está bien proporcionada, teniendo la misma longitud que anchura. La trufa va en consonancia con el tono de su pelo, de manera que los ovejeros negro y mirlo la tienen negra y los de color rojo la tienen en tono hígado. Sus ojos son almendrados y, en lo relativo a sus tonalidades, pueden ser de color azul, ámbar o presentar cualquier variedad de combinación de ambos colores, pudiendo ser también veteados o moteados. Sus orejas son de inserción alta, medianas y triangulares, doblándose hacia adelante o hacia los lados.

Su cuello es fuerte y su pecho profundo, con una estructura ósea media. Su cola es recta y de nacimiento pueden venir sin cola o con una cola bastante cortita (como le ocurre al bob tail) o larga, plagada de pelos y con aspecto de plumero. En algunos países la llevan amputada mientras que en otros muchos esta práctica ha sido prohibida por considerarse absolutamente cruel con los animales.

Mientras que en Estados Unidos son preferidos los ejemplares que no tienen cola o que la tienen muy corta, en Europa este aspecto no es tenido en cuenta. Ni los criadores europeos ni las exposiciones que en este continente se organizan buscan la cría de ejemplares sin cola.

El pastor ovejero australiano no debe confundirse con el pastor ganadero australiano, pues estos perros, muy parecidos en cuanto a sus nombres, son sin embargo muy dispares en lo relativo a sus aptitudes físicas.

Color y subcapa

Se aceptan cuatro colores: el azul mirlo, el negro, el rojo (color hígado) y el rojo-mirlo, que, en cualquiera de los casos, puede ser con o sin marcas blancas así como con marcas color fuego.

El aussie tiene una doble capa de pelo. Mientras que la capa exterior se destina a que resista las temperaturas a las que este perro se ve sometido a la intemperie, la capa interior se destina a proporcionar aislamiento al animal. Esta doble capa se habría adaptado al duro clima de los Pirineos, lugar donde se supone que la raza se originó.

La capa externa cuenta con una textura media que no es demasiado suave ni demasiado fuerte y cuya forma puede ser ondulada y lisa, con una longitud moderada, variando un poco en función de la parte del cuerpo en la que se encuentre. Como curiosidad decir que el pelaje de su cuello forma una especie de “collarín levantado”, lo mismo que sucede en la parte posterior de las patas delanteras y traseras sobre la articulación. Por regla general, los machos son bastante más peludos que las hembras.

La capa interna está formada por pelos más densos de los que tiene en la capa externa, variando su cantidad en relación al entorno en el que el perro se encuentre.

Temperamento

Este perro, que en la actualidad hace también las veces de estupenda mascota, cuenta con un temperamento muy estable y es un estupendo pastor y perro guardián. Inteligente y curioso hasta la saciedad, quienes conviven con él no tardan en llegar a la conclusión de que adoptarlo ha sido una decisión acertada.

Pese a ser muy buenos perros guardianes, su personalidad es totalmente cautivadora. Cariñosos y amables, afables y leales, no son para nada agresivos, aunque muestran cautela y reserva con los desconocidos. Evitar que se vuelvan perros miedosos, excesivamente tímidos o agresivos, pasa por someterlos a una adecuada socialización desde cachorros.

Su impresionante inteligencia, hace que se les pueda entrenar con facilidad, si bien al ser muy activos, se complica un poco entrenarles para llevar a cabo actividades pacíficas, mientras que en deportes caninos dan unos resultados sin igual. Sin duda, mantener a este perro equilibrado tanto a nivel físico como mental es crucial.

Para que sea la mejor de las mascotas tan solo hay que educarla como tal. Conviene tener algo de destreza en ello y sobre todo contar con algo de espacio, pues no es un perro acostumbrado a adaptarse a lugares excesivamente pequeños.

Este hermoso y noble animal disfrutará enormemente participando en la vida diaria de una familia activa, a la que le guste realizar actividades al aire libre y que sepan valorar su compañía. Si un dueño sabe estar los primeros meses de vida de un aussie lo suficientemente pendiente de su educación, conseguirá una mascota inigualable.

Si por algo se caracteriza un ovejero australiano es por no conformarse solo con hacer ejercicios sencillos pues él mismo es consciente de su potencial y se enorgullece de ser capaz de efectuar ejercicios muy complejos, aunque a veces no le importen las repeticiones, dadas sus ganas de agradar.

Algunos expertos piensan que quizás se trate de la raza más inteligente de perros que existen en la actualidad junto con el border collie, lo que lo hace bueno también en tareas de terapia y asistencia.

A pesar de que en casa es un perro con un buen comportamiento, cuenta con la particularidad de ser excesivamente impulsivo en los saludos, pudiendo resultar algo agobiante para aquellas personas a las que no les gustan los perros que están muy pendientes de sus movimientos. Sus características de comportamiento requieren espacios amplios en los que puedan dar rienda suelta a sus gestos que a veces son tan improvisados como nerviosos.

Debes tener en cuenta que si tu aussie acusa la soledad, porque por ejemplo trabajes demasiado y no puedas estar todo el tiempo que ambos deseáis juntos, es posible que comience a manifestar un comportamiento destructivo, más aún si se encuentra en la etapa de la adolescencia.

Otro factor con el que debes contar es que puede que tu pastor australiano, al que algunos consideran un perro demasiado dependiente e hiperactivo, odie el sofá y que tú te encuentres que, tras una tediosa jornada de trabajo, lo único que quiera sea que juegues con él. Sin duda, las personas con un estilo de vida sedentario deben pensárselo dos veces antes de adoptar un perro de estas características, pues a la fuerza habrían de cambiar sus hábitos.

Debes contar con unos treinta minutos diarios de juego con tu ovejero australiano, al que no solo debes estimular física sino también mentalmente. Una opción estupenda es la de darle rompecabezas de alimentos que le fascinarán y con los que estará de lo más entretenido. Piensa que, por desgracia, muchos perros de esta raza han terminado siendo reubicados porque sus dueños no conocían a priori sus necesidades.

Te recomendamos una estupenda forma de pasar tiempo con tu aussie, que siempre estará dispuesto a salir contigo. Así, siempre que vayas a realizar una actividad en la que se admita la presencia e incluso la participación de perros, él agradecerá sobremanera acompañarte. Ir de excursión, de camping o de pesca son algunas de las experiencias que, vividas juntos, serán sumamente enriquecedoras, permitiendo a este perrito un derroche de energía que le vendrá fenomenal.

Cuando salgas con él a la calle, procura llevarle bien atado con su correa, pues su instinto de salir corriendo tan pronto se encuentra al aire libre podría causarle más de un problema. Además, en la medida que su belleza e inteligencia llaman la atención allí donde va, mantenerle sujeto es un modo sencillo de que no se vea comprometida su seguridad ni se sobresalten las personas que a él se acerquen.

Los instintos depredadores que todavía le quedan harán que tengas que ser cauteloso en determinadas circunstancias, de forma que le proporciones un chaleco salvavidas si vais a nadar en un lugar en el que merodean aves, por ejemplo.

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Relación con otras mascotas

El valiente Australian Sheperd no destaca en absoluto por ser un perro conflictivo con otros perros, por lo que si lo socializas bien desde cachorro tendrás una mascota dispuesta a la convivencia pacífica con el resto de las que tengas en casa, siempre que las demás también estén en la misma línea.

Relación con los niños

Uno de los puntos fuertes del aussie y por el que las familias se deshacen en elogios hacia este perro es por el tratamiento que el mismo dispensa a los niños. No en vano, de esta raza se dice que mantiene intacta durante toda su vida su alma de cachorro, disfrutando de la alegría, la diversión y el juego como si de un niño más se tratara y con independencia de los años que haya cumplido.

Así las cosas, si lo que estás buscando es un fiel compañero para los más pequeños de la casa, no dudes que tu pastor australiano actuará como una “nurse canina” que prodigará a tus hijos unas enormes dosis de cariño. Como es lógico, ha de tenerse en cuenta que los niños también deberán estar educados en el respeto hacia las mascotas, de manera que se propicie el adecuado clima por ambas partes.

Cuidados básicos

De los cuidados que reciba un perro por parte de sus dueños, va a depender mucho su calidad de vida. Un aussie bien cuidado suele alcanzar una edad media que se sitúa en torno a los 12,5 años de edad.

Alimentación

El de la nutrición es un factor clave tanto en el estado de salud como en el aspecto que una mascota presente. Piensa que tu pastor australiano bien merece que hagas un esfuerzo y le des de comer, de lo bueno, lo mejor.

Para ello deberás elegir un pienso seco de calidad y dejar a un lado prácticas tan habituales como desastrosas a nivel alimenticio, cuales puedan ser dar de comer a nuestro perro parte de lo que nos hayamos preparado para nosotros mismos.

Higiene

Mantener limpias y aseadas a nuestras mascotas es un deber de todo dueño que redunda también positivamente en el bienestar de los habitantes de la casa. En el caso de las de raza pequeña esto es aún más importante, dado que en no pocas ocasiones suelen acabar en brazos de cualquier miembro de la familia.

Higiene dental

La higiene bucal, pese a lo que priori pudiera pensarse, ha de ser más exhaustiva en las razas pequeñas, dado que son estas las que tienden con mayor frecuencia a la acumulación de la placa bacteriana y del sarro, que suele desembocar en problemas de mal aliento o halitosis.

No hace falta decir que resulta de lo más molesto que nuestro perro respire junto a nosotros cuando sufre este problema, el cual, además, de no ser tratado a tiempo, puede dar lugar a infecciones graves que pongan en peligro su estado de salud.

Evitar todos estos inconvenientes te resultará mucho menos complicado si acostumbras a tu aussie al cepillado dental periódico desde cachorro, con productos específicamente indicados para perros.

Baño y secado

Se aconseja bañar al ovejero australiano una vez al mes, con un champú adecuado para perros, que deberá ser suave y que podrá además fortificar su color.

Una vez le hayas secado deberás retirar el sobrante de agua con una toalla y proceder a utilizar el secador eléctrico a temperatura moderada.

Cepillado

Esta raza precisa bastante cepillado pues su pelo es medianamente largo y tiende a enmarañarse con facilidad. Cepillarlo a conciencia un par de veces por semana bastará para que su pelo se mantenga en buen estado.

Vacunas y tratamientos antiparasitarios

Cuando adoptes a tu pastor australiano deberán darte su cartilla de vacunaciones al día, que indicará al veterinario las dosis que le resten por ser administradas, según el calendario de vacunaciones.

Del mismo modo, será este profesional el que te indique los tratamientos, del estilo de pipetas y collares antiparasitarios, que deberás colocarle a tu mascota para librarla de la infestación de pulgas y garrapatas, que verán en su abundante pelaje el lugar perfecto para instalarse.

Enfermedades más comunes

Pese a que la del ovejero australiano es una raza fuerte cuenta, como cualquier otra, con una predisposición genética a padecer una serie de enfermedades que en su caso son las siguientes:

  • Anomalía del ojo del Collie. Un trastorno propio del collie pero que también se da en el aussie, ocasionando “puntos ciegos” en su ojo.
  • Atrofia progresiva de retina (PRA). Una enfermedad hereditaria del ojo que se identifica en esta raza y que engloba a varios tipos de enfermedades de la retina que pueden ser muy graves.
  • La pérdida de la normal transparencia en la lente del ojo que puede dar lugar a la ceguera.
  • Displasia de cadera. Una malformación que es el resultado del mal ajuste entre el acetábulo de la cadera y la cabeza del hueso del fémur.
  • Condición consistente en tener pestañas dobles, normalmente en el párpado inferior, que le irritan la córnea y le provocan lagrimeo.
  • Enfermedad de Von Willebrand (VWD). Se trata de un trastorno hereditario que produce hemorragias, con independencia del sexo del perro, similar a la hemofilia en los humanos.

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Adiestramiento

En el adiestramiento del pastor australiano no deben faltar aspectos como la corrección de los saltos con los que suele saludar a los humanos y que pueden provocar ciertos accidentes.

Hay que partir de la base de que se trata de un perro excesivamente nervioso, cuya impulsividad hay que moderar desde cachorro, sin caer en el error de recurrir al castigo pues se caracteriza por ser un animalito muy sensible que no responde bien a ese tipo de métodos.

Por ello, lo ideal es un óptimo adiestramiento en positivo, que ensalce las conductas deseadas y evite dar importancia, dentro de lo posible, a las indeseadas. Establece un sistema de recompensas atractivo que favorezca la consecución de retos por su parte.

Pronto te darás cuenta de que estimular mentalmente a tu aussie es una cuestión estrictamente necesaria, pues de no tener ninguna tarea entre manos, él buscará algunas que no serán de tu agrado como mordisquear muebles o destrozar plantas, dado que el aburrimiento es su peor enemigo, solo comparable a la indiferencia de su dueño.

Dicho esto, el dueño de un pastor australiano miniatura ha de tener en cuenta sus necesidades a nivel de actividad física y disponer de unos tres ratitos diarios en los que sacar a este pequeñín a pasear con el objetivo de que se relaje y se relacione con otros perros y personas, completando así su proceso de socialización. Procura llevarle a lugares en los que pueda correr a sus anchas y, si es en el campo, mucho mejor.


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