Teckel de Pelo Largo: todos los cuidados sobre su salud, alimentación, higiene y más

Teckel de Pelo Largo: todos los cuidados sobre su salud, alimentación, higiene y más
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El teckel, dachshund, dackel o “perro salchicha”, denominación que recibe debido a su particular anatomía, es un cariñoso perrito de personalidad arrolladora que no tarda en ganarse el cariño de aquellos que lo incluyen en sus vidas.

Muy despiertos e inteligentes, estos bajitos peludos de cuerpo alargado y patas cortitas, son leales con sus dueños y muy equilibrados, aunque también son bastante ladradores. Testarudos y tenaces, se trata de una raza juguetona, sociable y con iniciativa, que no te dejará indiferente.

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Todo lo que deberías saber sobre el Teckel de pelo largo

Valientes y con mucho coraje, a veces pecan de poco juiciosos, ya que en cuestión de defender los intereses de su amo no tienen parangón. Por él se adaptará perfectamente a la vivienda en la que vivan sin que el espacio suponga un problema. De hecho, el ser un perro de su dueño es una de las claves del mucho éxito que esta raza tiene.

Su tozudez es la que le permite permanecer en sus países de origen durante largas horas bajo tierra, para acosar a un zorro o a un tejón. Para eso fue creado y es un sello que lleva impreso, junto con el trabajo en equipo, por lo que es un compañero muy social.

Origen

Son muchas las teorías que podemos encontrar en relación a la formación de una raza que, para algunos proviene de un perro que ya estaba presente en la cultura del antiguo Egipto, y que para otros fue parte de las culturas azteca, asiria, maya, china y griega.

Tampoco faltan quienes apuntan a que tanto el teckel, como el beagle y el basset hound cuentan con un antepasado común, los primitivos perros de San Humberto, cuya evolución se llevó a cabo mediante selectivos cruces.

Para determinados expertos la especie se originó en Austria, país desde el que pasó a Alemania a través de la importación que llevó a cabo el emperador Maximiliano I de Austria de saoneses del ducado de Borgoña, formando el teckel como raza vía diversos cruces.

Algunas voces defienden que la raza es procedente del dachsbracke alemán y otras insisten en que entre sus ancestros se hallan ciertas razas alemanas extinguidas a día de hoy.

Parece ser que los primeros escritos que aluden a la raza datan del año 1700 y describen un estilo de perro tejonero, cuyo cuerpo es largo y delgado, contando con distintos colores en su manto.

Pese a que esta raza ha venido siendo muy popular desde el siglo XVII, su estándar no se redactó hasta 1889, cuando ya el Deutscher Teckel Club llevaba un año formado. Sin embargo, en el Reino Unido, había sido fundado el club de raza en 1881, disponiendo de su propio estándar, si bien el mismo fue revisado con posterioridad al objeto de adaptarlo al alemán, dado que ambos contaban con similares directrices de cría.

Ya en el siglo XIX se produce la selección de ejemplares con el fin de formar los tamaños miniatura y enano, si bien hasta 1925 no se aprueba su inclusión en el estándar en Stuttgart.

A partir de entonces y dependiendo de lo que el público haya venido prefiriendo en cada época se han venido criando unas variedades u otras, teniendo su peso específico también la cuestión del gusto por los distintos tamaños.

Características y rasgos físicos

La altura a la cruz del teckel oscila entre los 17 y los 25 centímetros dependiendo de su variedad y su peso está entre los 3,5 y los 9 kilos.

El teckel es ese perro bajito, cuyo alargado cuerpo le ha valido el sobrenombre de “perro salchicha” al ser longilíneo. Existen 3 variedades con idéntica proporción en el cuerpo y que se diferencian por su tamaño. De menor a mayor encontramos el kaninchen o teckel miniatura, el zwerg o teckel enano y el normalgrosse o teckel tamaño estándar.

Su hocico parece estirado, sus orejas son largas y caídas y sus uñas negras. Sus cortas patas son quizás su característica más peculiar y las que hacen posible que sea un excelente cazador en madrigueras, que constituía la principal de sus labores dentro de la caza, actividad en la que destacó como el valiente rastreador que es, no dudando en enfrentarse a animales mucho más grandes y fuertes del estilo de los jabalíes.

Color y subcapa

Cualquiera de sus variedades puede tener el pelo duro, corto o largo.

El pelaje del teckel de pelo largo está provisto de una capa externa cuyo pelo es liso, bien pegado al cuerpo y brillante, alcanzando mayor longitud debajo del cuello y en la parte baja del cuerpo. En la parte posterior de las extremidades presenta un pelo bastante más largo en forma de plumas. El pelo más largo lo concentra en la parte inferior de la cola, lugar en que llega a formar bandera.

En las 3 variedades de pelos se encuentran los mismos colores:

  • Perros de un solo color. Rojo, amarillo, o rojo-amarillo, pudiendo tener o no un moteado negro. No es deseable el blanco aunque se admite en forma de pequeñas manchitas. La trufa y las uñas son negras, permitiéndose el color rojizo-marrón.
  • Perros bicolores. Negro intenso o marrón claro, en cualquier caso con marcas de fuego color amarillo o rojo oxidado sobre los ojos, a ambos lados del hocico y del labio inferior así como en el borde interno de las orejas, en el antepecho, en las extremidades (tanto en sus partes interiores como exteriores), en los pies, en un tercio o la mitad de la parte inferior de la cola y alrededor del ano. En los perros negros, la trufa y las uñas son igualmente negras, mientras que en los perros marrones son de este mismo color. El blanco no es deseable, admitiéndose manchas pequeñas. Tampoco son deseables marcas de fuego muy extendidas.
  • Perros atigrados y arlequines (manchados). Partiendo de un color básico en cualquier caso oscuro, en tonalidades negras, grises o rojas, son deseables las manchas irregulares beige o grises. No deben ser predominantes los colores oscuros ni los claros. Los teckel atigrados presentan rayas más oscuras sobre un fondo amarillo o rojo. La trufa y las uñas son similares a las de los perros unicolores o bicolores.

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Temperamento

Del teckel se dice que es el “perro perfecto” para muchas personas, debido a su reducida talla, a que es sencillo mantenerlo en buena forma física y a que su carácter amistoso y sociable hace las delicias de todo el que tiene el gusto de conocer esta raza en profundidad.

Dicho esto, el propietario ideal para un teckel es la persona amante de la vida social que integra a su mascota en sus actividades cotidianas con otras personas. Aunque el teckel se muestra especialmente fiel a su amo, es en general un perrito muy sociable también con el resto de personas.

En la medida que sus posibilidades físicas se lo permitan, este chiquitín va a estar dispuesto siempre para la diversión. Si su dueño opta por incluirle en sus actividades colmará de dicha al teckel.

En cuanto a los juegos que más llaman su atención, se encuentran aquellos en los que el dueño lanza algún tipo de objeto que él deba buscar y traerle, tanto si se desarrollan dentro de casa como, si mejor aún, discurren al aire libre, gozando así de una mayor libertad de movimientos.

Por este motivo, pocas actividades tan gratificantes para un teckel y su amo como la de competir juntos en pruebas de agility. Y es que este perrito pone pasión en todo aquello que lleva a cabo. Así, mostrará su ilusión por salir a jugar al parque y por dar un largo paseo, del mismo modo que lo hará por permanecer cálidamente tapado bajo una mantita en los días gélidos y lluviosos.

Aunque sus necesidades de ejercicio son evidentes, como ocurre en todas las razas, el teckel no es un perro nervioso que no permita a su propietario instalarse cómodamente a leer un libro, muy al contrario, le acompañará también con mucho gusto.

Una cuestión importante a la hora de adoptar un teckel es la de que el futuro dueño se plantee si va a disponer del tiempo suficiente para dedicarle a su nueva mascota, pues este no es un perrito indicado para pasar demasiado tiempo solo. Es más, el teckel necesita la constante compañía de su dueño. Si por alguna circunstancia de repente ves que vas a poder dedicarle menos tiempo, al menos muestra interés por él cuando llegues a casa, pues tu indiferencia haría gran daño a su sensible carácter.

Otro factor a tener en cuenta es que un teckel no debe ser únicamente estimulado a nivel físico sino también mental, al tiempo que debe sentirse apreciado y querido dentro del núcleo familiar.

Quienes conviven con un teckel destacan de los ejemplares de esta raza su extraordinaria capacidad para convertirse en un abrir y cerrar de ojos en un miembro más de la familia, proporcionando a sus dueños la satisfacción de haber hecho una elección más que correcta.

Muy listo y decidido, como el cazador solitario que fue, a veces muestra rasgos de independencia y se vuelve algo cabezota. Como ya hemos indicado, uno de los rasgos más característicos de su temperamento es que es un exponente fiel de lo que se conoce como “perro de un solo dueño”, o lo que es lo mismo, el que tiende a relacionarse de un modo más estrecho con una persona de la familia en concreto.

Relación con otras mascotas

Un teckel convenientemente socializado desde cachorro será un buen compañero para otras mascotas que tengas en la casa, mostrándose respetuoso con ellas siempre que este comportamiento sea recíproco.

Relación con los niños

Las familias que adoptan un teckel suelen terminar presumiendo de la excelente relación que une a sus hijos y a los perritos de esta raza, disfrutando de los ratos de ocio y de la compañía mutua. Incluir una de estas mascotas en tu familia supondrá que tus hijos acumulen una serie de experiencias positivas que permanecerán en su mente por muchos años, pues el teckel es uno de esos animalitos que sabe transmitir valores, entre los que destaca la lealtad.

Cuidados básicos

Todo buen dueño quiere para su perro la mejor calidad de vida durante su existencia, que en el caso de los teckel suele rondar de los 12 a los 16 años.

Alimentación

Si hay un aspecto que incide a partes iguales en el buen estado de salud de una mascota así como en su radiante aspecto, ese es el de la alimentación. Por ello, es muy recomendable que dispenses a diario a tu teckel un pienso seco de calidad de tamaño pequeño específico para su edad.

Lo ideal es no abusar en absoluto de los alimentos blandos, intentando así prevenir, en la medida de lo posible, la acumulación de sarro y el resto de problemas dentales que suelen acompañar a los perros de raza pequeña y que se ven agravados por este tipo de alimentación.

Alimentar correctamente a una mascota durante toda su vida y en especial durante el primer año, es una medida básica para que se desarrollen satisfactoriamente sus funciones vitales, así como para que cuente con unos huesos más fuertes, una óptima visión y un pelo y unos dientes que irradien salud. Problemas como la diabetes y la obesidad que están asociados a una mala nutrición, pueden ser evitados de este sencillo modo.

Higiene

La higiene del teckel tampoco requiere ningún tipo de mantenimiento estético especial, ya que se trata de una raza que no es para nada exigente en comparación con otras. De hecho, su pelo no requiere corte.

Lo que sí es conveniente es prestar algo de atención a la limpieza de sus ojos, alrededor de los cuales suelen formarse legañas que aconsejan una limpieza con un paño húmedo. Es importante que se evite la acumulación de estas sustancias, debido a que pueden molestar bastante al animal que, al tratar de frotarse los ojos con las patas para librarse de ellas, es más que probable que se ocasione heridas.

En cuanto a sus orejas, al tenerlas caídas, tienden a acumular suciedad del día a día en la que es fácil que aniden parásitos internos. Por ello, tan pronto observemos que en su interior se comienza a acumular cera, procederemos a retirarla con sumo cuidado para no dañar su conducto auditivo, con la ayuda de un bastoncillo o de una gasa. Si no estamos seguros de poder llevar a cabo la limpieza con éxito, será mejor que la dejemos en manos de profesionales.

Higiene dental

Como ocurre con todas las razas pequeñas, es muy importante evitar la acumulación de placa bacteriana y de sarro en la boca del teckel, circunstancia que en el mejor de los casos daría lugar a problemas de mal aliento o halitosis, pudiendo ser también la causa de otros problemas de salud bastante más graves.

La mejor medida de prevención que podemos tomar al respecto es acostumbrarles desde cachorros a un cepillado dental periódico con productos específicos para perros. Un hábito que seguramente no será de su agrado pero al que no tendrá más remedio que acceder.

Baño y secado

Pese a que los kaninchen de pelo largo no desprenden un olor desagradable, hay que tenerlos muy limpios, sobre todo si tenemos en cuenta que los perros pequeños suelen acabar en multitud de ocasiones en los brazos de todos los miembros de la familia.

La frecuencia del baño del teckel no es conveniente que sea superior a una vez al mes y esta operación ha de realizarse con un champú especial para perros, con hidratantes y ácidos grasos y sin utilizar jabones que llevarían irremediablemente a secar su piel y su pelo.

Una opción para los dueños es darles un cepillado cuando llegan manchados de barro, de forma que no tengan que ser sometidos a baños demasiado cercanos en el tiempo. Es común que los dueños se sorprendan de los excelentes resultados de este gesto tan simple.

Una vez fuera del baño y habiendo retirado el agua que sobre con una toalla, lo mejor es proceder a secar al perro con el secador eléctrico, sobre todo en los meses de más frío. Para ello tendrás que armarte de un poco de paciencia pues es posible que necesites un buen rato para secar completamente a tu teckel de pelo largo. En los meses más calurosos no hay inconveniente en que se seque al aire libre, si no te importa que su pelo quede menos liso y más encrespado, como sucede con el de las personas.

Cepillado

Es conveniente cepillar con frecuencia a tu kaninchen de pelo largo. Debes tener junto al cepillo un pulverizador provisto de agente hidratante con el que ir pulverizando a medida que lo vayas necesitando.

La capa quedará perfecta si la mantienes a diario con un cepillo de goma, evitando los de púas y las cardas para que no aparezca caspa en esas zonas.

En patas, orejas, pecho y cola podrás utilizar un cepillo suave de púa metálica que no tenga bola en la punta.

Vacunas y tratamientos antiparasitarios

Es fundamental que cuando adoptes tu teckel te lo entreguen con su cartilla de vacunaciones puesta al día, pues esta será la única manera de que el veterinario sepa las dosis que le restan por ser administradas.

En cuanto a las pulgas, garrapatas y gusanos intestinales, mantenlos a raya en todo momento mediante la colocación de pipetas y collares antiparasitarios que el mismo profesional te recomiende.

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Enfermedades más comunes

El dachshund de pelo largo, igual que el resto de las variedades de la raza, puede sufrir problemas genéticos y ambientales que son habituales en los perros cuyo cuerpo es alargado.

Al vivir en un entorno que parece no tener en cuenta su morfología, los riesgos que corre son evidentes. Subir escalones constantemente y saltar son, junto con algunas otras actividades de alto impacto, la causa de que sufran problemas graves en las vértebras que se concretan en enfermedades de los discos intervertebrales (EDI).

De modo paralelo, estos perros llegan a desarrollar en ocasiones problemas de cierta magnitud en su esqueleto que suelen ser casi imposibles de corregir.

La acantosis nigricans es un problema, cuyo origen podría ser genético, que parece afectar únicamente a esta raza y que se caracteriza por una piel oscura y gruesa en sus axilas e ingles. Como medida preventiva, los perros afectados no deberían criar.

La epilepsia es otro de los problemas que sufren algunos ejemplares de la raza y cuyos ataques exigen ser tratados con fármacos.

El hipotiroidismo, suele afectar al teckel entre el año y los tres años de vida, siendo sus síntomas la apatía y las infecciones recurrentes.

Los problemas oculares también afectan a los perros de esta raza, destacando sobre el resto las cataratas, el glaucoma y la atrofia progresiva de retina (APR), entre otros.

Adiestramiento

El teckel es muy afectuoso en familia y muy valiente y tenaz en su trabajo, contando con el buen olfato y con la curiosidad que caracterizan a los sabuesos. Un dato que no hay que perder de vista es que su inteligencia hará que quiera valerse de su apariencia inofensiva y divertida para hacer imponer su criterio, lo que habremos de evitar a toda costa.

No corregir esta actitud sería permitir que desarrollara el que se conoce como “el síndrome del perro pequeño”, debido al cual este pequeño tratará de salirse siempre con la suya si no cuenta con un dueño lo suficientemente firme para indicarle que es él quien tiene el mando.

También es importante que se restrinja su ansia por cavar y, algunas veces, masticar, pues de no hacerlo, esos comportamientos podrían volverse obsesivos. Educarlo conforme a las técnicas de adiestramiento positivo será la manera de lograr mejores resultados.

Aunque el teckel no es propenso a correr, dado que sus patas son muy cortas, sí precisa bastante ejercicio físico que corrija su tendencia natural a sufrir problemas de espalda y de obesidad. Sacarlo a pasear varias veces al día y dejar que por el camino se socialice con otros perros será estupendo para equilibrarlo física y mentalmente.


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