Westie o West Highland White Terrier: todos los cuidados y características de esta raza

Westie o West Highland White Terrier: todos los cuidados y características de esta raza
3.8 (76.67%) 12 votes



El westie, westy o highland white terrier es una de las razas de perros que más gustan a los amantes de los canes. El adjetivo con el que frecuentemente se le define es “lindo” y no es para menos. Esta ricura de brillante pelo blanco que conquista a primera vista cuenta además con un estupendo carácter. Visto así, no se le puede pedir más.

Aunque de pequeño aspecto, el terrier blanco es un perrito robusto, bien equilibrado y muy valiente, dado que en principio fue desarrollado con el fin de cazar zorros, si bien a día de hoy su principal misión es repartir cariño entre las familias que deciden adoptar uno de sus ejemplares.

westie-raza-perro-cuidados

Todo lo que deberías saber sobre el Westie

Simpático como él solo, muchos de sus propietarios coinciden en que su carácter muy juguetón y algo atolondrado dificulta la imposición de disciplina en esta llamativa raza. Será cuestión de paciencia, ya que muy pronto llegarás a la conclusión de que se trata de un can maravilloso, encantador y con una gran personalidad.

A pesar de ser muy activo por naturaleza, su talante desprende formalidad y estará dispuesto a adaptarse a la perfección a la vida en familia, dando igual que la misma viva en una enorme casa en el campo o en diminuto apartamento en la ciudad. Lo que a él verdaderamente le preocupa es sentirse un miembro más, y cuanto antes, mejor.

Origen

El nombre de esta raza puede traducirse como “Terrier Blanco de las Tierras Altas del Oeste”, siendo originario de la isla de Highland, situada al noroeste de Escocia. El término “terrier” procede del latín “tierra” por lo que el westie fue llamado tiempo atrás “perro de tierra”.

En sus comienzos, esta raza se utilizaba para la caza de zorros, roedores y tejones debido a su color blanco puro, ya que sus dueños eran partidarios de que su color los diferenciaría con facilidad de las presas, que suelen ser oscuras.

Por otra parte, desalojar a dichos animales de sus madrigueras suponía deslizarse a través de la tierra y tener que pasar entre arbustos, ramas y raíces, para lo que venía fenomenal su pelo duro y tupido. Además, su abundante capa de subpelo le protegía de las inclemencias meteorológicas así como de las posibles heridas que pudieran producirle las presas durante los ataques.

Su más directo antepasado es el cairn terrier, una raza que influyó hasta la saciedad en la creación del westy tal y como hoy lo conocemos. Ya en el siglo XIX, el Coronel Malcolm de Poltalloch comienza a inclinarse por estos perritos, de los cuales se queda prendado, al considerar que cuentan con todas las cualidades necesarias para para ser un buen perro de casa, del campo y para la caza. Su familia fue precursora de la raza, ayudando a su cría y a su crecimiento.

En 1907 la raza se reconoció en Inglaterra y en 1909 se produjo su reconocimiento por parte del Kennel Club, momento a partir del cual no ha dejado de ganar popularidad.

En su creación influyeron las siguientes cinco razas: Dandy Dinmont Terrier, Scottish Terrier, Cairn Terrier, Sealyham Terrier y Skye Terrier. En honor al Coronel Malcom de Poltalloch, el 20 de marzo se celebra el “Día mundial del Westie”, coincidiendo con el aniversario de su muerte.

Características y rasgos físicos

Con una altura a la cruz de 28 centímetros y un peso que oscila entre los 8 y los 10 kilos, este perro es un claro ejemplo de raza vigorosa…

Seguir leyendo

Su cabeza está bien proporcionada en relación a su cuerpo y, siempre que se la observa de frente, tiene forma redonda. Su hocico es chato y algo más corto que el cráneo, estrechándose hacia la nariz. Cuenta con un stop bien definido. Sus ojos son marrones, bien separados entre sí y almendrados. Su trufa es de color negro. Sus dientes son algo más grandes si se los compara con los que de otras razas de un tamaño similar y en forma de tijera. Sus orejas son rectas, triangulares y erectas, separadas entre ellas, haciéndolo enternecedor.

Su cuerpo es fuerte, su pecho profundo y sus costillas se presentan hacia atrás. Su dorso es recto. Sus extremidades posteriores son potentes y sus patas musculadas, combinado actividad y fuerza. En general, sus patas son cortas, como corresponde a un terrier que debe desenvolverse en las madrigueras, pero suficientemente preparadas para sostener su ancho tronco. Su cola en “forma de zanahoria” no es demasiado larga y se va estrechando según avanza hacia la punta.

Color y subcapa

La característica más reconocida del westie es, sin lugar a dudas, su peculiar pelo totalmente blanco, libre de toda mancha. Esto llama la atención ya que en sus antecesores, los “white cairns”, no eran aceptadas las camadas que venían al mundo blancas en su totalidad. Se precisaba que fueran de cualquier otro color menos blancas, lo cual constituía una auténtica paradoja si se tiene en cuenta que hoy es la pureza de su blanco su atributo físico más relevante.

En la actualidad aunque, como venimos diciendo, esta raza es de color blanco puro, existen algunos ejemplares que lucen leves manchones de color brandi (brandy stains), en patas y/o espalda, circunstancia que no es deseable en aquellos ejemplares que se van a destinar a la reproducción.

Un westy tiene dos tipos de pelo. La capa exterior, de cobertura, está compuesta por un pelaje largo y duro. La capa interior o subcapa la conforma el pelo que está pegado a la piel, corto y con una textura suave que se asemeja al algodón. El pelo de la cabeza y de las patas alcanza una longitud de unos 10 centímetros y el de las faldas unos 15 centímetros. El pelo de su cara es arreglado por algunos aficionados con un corte estilo Teddy.

westies-perro-cachorros



Temperamento

Su carácter lo hace el perro ideal para las personas que estén buscando un compañero canino vivaz, alegre y siempre dispuesto. Quienes con ellos conviven coinciden en que constituye una auténtica delicia llegar a casa y encontrarse en tan grata compañía, lo que supone una formidable manera de desconectar de los problemas del día.

Si hay un valor que destaca en esta raza por encima del resto es el del compañerismo y la rápida y entusiasta respuesta que presenta ante el cariño que recibe por parte de su familia. Ello no es óbice para que, como el terrier que es, se muestre testarudo, poniendo a prueba la paciencia de su dueño a la hora de entrenarlo.

Dulce e inquieto, estará listo en un periquete para dar un paseo o para ir de excursión al campo o a la montaña, por muchos años que haya cumplido. De hecho, es más que probable que, llegado el caso, saque al antiguo perro cazador que lleva dentro y encuentre un rastro que le interese seguir.

Este pícaro chiquitín se mostrará en cualquier momento dispuesto al juego y a intervenir en todo tipo de bromas y travesuras, Pese a que sus patas son cortitas, es una mascota muy ágil. Afectuoso y fiel hasta la extenuación, este perrito es bonachón, astuto y atento. Con sus dueños disfrutará mucho retozando y aceptando sus mimos, que acepta con más agrado que los de los extraños.

En la medida que provienen del cairn terrier, estos perritos suelen mostrarse muy tenaces, como ya lo fueran en los tiempos en los que necesitaban perseguir a sus presas. Para muchos de sus seguidores son una especie de “perros grandes en un cuerpo pequeño”.

El westie necesita ejercicio moderado pero con bastante frecuencia, por lo que, a pesar de que pueda ser dichoso viviendo en un piso pequeño, requerirá diarios paseos. Otra de sus principales aficiones es la de excavar en la tierra y ladrar, lo que requiere de unos límites por parte de su dueño.

Este perro tiene mucha confianza en sí mismo y no permitirá que nadie, animal o persona, trate de abusar de su reducido tamaño. Tampoco es una mascota de esas que vayan a estar todo el día tumbadas a los pies de su dueño. No debemos olvidar que el westy fue criado para ser un excelente cazador y que, como perseguidor de alimañas no tiene precio.

A los terrier les gusta trabajar con valentía y entusiasmo, contando para ello con unos dientes fuertes y grandes, una vista estupenda y un oído privilegiado. Estas características harán que, de tener oportunidad, no vacilarán en salir corriendo por la calle tras cualquier animalito, comprometiendo su propia seguridad, por lo que nunca debes sacarle sin correa.

Como perro guardián es todo un hallazgo pues siempre se encuentra alerta, defendiendo su zona ante cualquier atisbo de amenaza, ladrando furioso cuando perciba ruidos extraños o se acerquen desconocidos.

Relación con otras mascotas

Aunque el westie es un perrito algo celoso al que le gusta ser el centro de atención de los mimos de su familia, es una raza apta para vivir con otros perritos, preferiblemente de un tamaño igual o mayor que él.

Respecto de los perros más pequeños, no es demasiado recomendable intentar la convivencia, así como tampoco debe intentarse con otras mascotas del estilo de pájaros, hurones o hámsters, ya que su desarrollado instinto cazador puede llevarle a considerarlos presas fáciles.

Relación con los niños

Este sensacional perro, muy cariñoso y nada agresivo podrá convertirse en el compañero de juegos ideal para tus hijos, junto al que protagonicen algunas de las más memorables anécdotas de su infancia. Ello se debe a que al alegre westie le fascina jugar con los niños, sintiéndose uno más, mientras salta y corre.

Algo fundamental en la convivencia pacífica de toda familia con perros es que eduque a los más pequeños de la casa en el respeto hacia las mascotas, a las que deberán dejar también sus propias parcelas privadas a la hora, por ejemplo, de comer o de descansar.

Los perros de pequeño tamaño también son proclives a sufrir accidentes, como puedan ser los que deriven de caídas inesperadas, si son objeto de los juegos rudos de niños, sobre todo de corta edad. Por esta razón, mientras nuestros hijos son pequeños hemos de supervisar sus juegos con las mascotas, de modo que estas no resulten innecesariamente dañadas.

Cuidados básicos

De los cuidados de los que un perro sea objeto van a depender, en buena parte, su calidad de vida y los años que alcance, que en el caso del westy suelen oscilar entre los 12 y los 16.

Alimentación

La dieta y la nutrición es uno de los aspectos fundamentales a la hora de determinar la salud de la que disfrutará un perro de cualquier raza. En el caso del westie, como en el resto, ha de buscarse una dieta equilibrada en forma de piensos secos muy completos y de calidad, específicos para cada edad y raza.

Así, mientras sea un cachorro deberás elegir de entre los de la gama junior (ricos en grasas y proteínas para que engorden y se sientan saciados), para ir dando paso a un pienso de la gama adult, una vez haya superado tan tierna etapa.

Higiene

Mantener a una mascota en perfecto estado de limpieza es una obligación de todo dueño que además, en el caso de las de raza pequeña, que suelen acabar en brazos de sus dueños, es aún más importante.

Además de sus regulares baños, tendrás que poner especial diligencia en limpiar a tu westy con un paño húmedo alrededor del hocico cuando beba, coma o cave algún hoyo.

Los lagrimales también ser limpiados con el objeto de evitar que en ellos se acumulen legañas, pues el hecho de ser un perro blanco las hará resaltar más, de modo que las mismas resultarán muy antiestéticas y harán que su aspecto parezca descuidado o sucio.

Si hay una cuestión innegable es que en un perro blanco se va a notar más la suciedad que en otro oscuro. Así, es frecuente que, después de llegar de jugar del jardín o si han estado escarbando, actividad que les resulta muy atractiva, su aspecto cuando cruce el umbral de la puerta sea, de lamentable a desastroso. En días lluviosos, si han estado en contacto con barro, cuenta con que lo será aún más. Por tanto, el acicalado habrá de ser permanente en la vida de un westie, por lo que es un aspecto a valorar a la hora de hacerte o no con un ejemplar de estas características.

Higiene dental

La higiene bucal ha de ser una constante en la vida de un perro de raza pequeña, los cuales tienden a una excesiva acumulación de placa bacteriana y sarro en sus diminutas piezas dentales. En el mejor de los casos, este inconveniente dará lugar a problemas de halitosis o mal aliento, que podrán desembocar en otros como graves infecciones de no ser tratados a tiempo.

Prevenirlo pasa por someter a tu westie a cepillados dentales periódicos. Esta práctica no suele ser agrado de los perros, por lo que te recomendamos que acostumbres al tuyo desde cachorro a hacerlo, de modo que al menos se halle familiarizado con ella.

Es importante que te valgas de material diseñado para la limpieza bucal canina con el fin de que la labor te resulte menos tediosa. Al mismo tiempo, puedes ayudarte de las galletitas o huesos que, a estos efectos, el mercado pone a tu disposición de modo que establezcas un sistema de recompensas que le sirva también para mantener sus dientes sanos y limpios. Eso sí, cuida que tales premios no se traduzcan en una ingesta calórica excesiva que pueda desembocar en sobrepeso.

Baño y secado

El baño, que debe llevarse a cabo en torno a una vez cada dos meses, habrá de realizarse con jabones neutros, que contengan el menor número de sustancias químicas posible, de forma que no dañe la delicada piel de tu pequeño amigo. El bañarlos con menos frecuencia que a otros perros obedece al hecho de que estos perros son muy propensos a sufrir erupciones al tener la piel sensible y seca, problema que agravan los baños frecuentes.

Una vez fuera del baño, y cuando hayas retirado el exceso de agua con una toalla, podrás proceder a aplicar secador eléctrico a temperatura moderada. Seca bien sus patas y orejas y así conseguirás mantenerlo a salvo de los hongos, que de otra manera podrían llegar a hacer verdaderos estragos en la salud de tu westie.

Cepillado

Su abundante capa de pelo y la hipersensibilidad de su piel recomiendan cepillados de pelo diarios en el westie, con los que eliminar la capa de pelo muerto que cada día sueltan, evitando enfermedades cutáneas. Además, así mantendrán un pelo liso y brillante que embellecerá aún más su aspecto.

Vacunas y tratamientos antiparasitarios

Como cualquier otra raza de perro, el westie ha de observar el calendario de vacunaciones que indique el veterinario. En cuanto a las pulgas, garrapatas y gusanos intestinales, no te será difícil mantenerlos alejados de tu mascota si le colocas las pipetas y collares antiparasitarios que el mismo profesional te recomiende.

westie-razas-can-todo

Enfermedades más comunes

Aunque los west highland terrier están considerados como unos perros fuertes y con buena salud, son susceptibles, como el resto de las razas, de contar con una cierta predisposición genética a padecer alguna de las siguientes enfermedades:

  • Quijada del westie o scottie. La también conocida como osteopatía craneomandibular, que se presenta normalmente en cachorros de entre 3 y 6 meses de edad, es una patología hereditaria consistente en un anómalo crecimiento del hueso de la quijada, que suele desaparecer en torno a los 12 meses de vida y que mientras requiere tratamiento sintomático a base de antiinflamatorios.
  • Infección de oídos. Que pueden evitarse limpiando las orejas con una gasa humedecida en agua o suero y secándolas con otra gasa seca, tratando así de que no se acumule cera.
  • Enfermedades hepáticas. Algunas, como la hepatitis, aparecen de manera asintomática. Puede mejorarse su pronóstico si se pide una prueba veterinaria que determine los niveles de cobre en el hígado a partir del año de edad. Dichas enfermedades son desarrolladas por los animales que padecen toxicosis.
  • Es fundamental la eliminación de pelo muerto y el corte de pelo, dejando de lado la técnica del stripping, más agresiva.
  • La retirada de las legañas tan pronto se vean es una medida eficaz para que no llegue a inflamarse la conjuntiva.
  • Enfermedad de Legge-Calve-Perthes. Posiblemente está causada por un problema de nutrición o por una herida y se manifiesta con una cojera de una o de las dos extremidades posteriores, para acabar desembocando en una atrofia de la musculatura de la extremidad posterior.

Adiestramiento

Debido a su temperamento un tanto un tanto obstinado, el westie ha de empezar a ser adiestrado desde cachorro, de forma que se adapte y siga el comportamiento debido. Sus dueños no deben caer en el error de dejar que este blanco pequeñín desarrolle el denominado “síndrome del perro pequeño”, que consiste en que el perrito pasa a considerarse el “líder de la manada” y a querer imponer su conducta caprichosa en casa y en la calle.

Evitarlo es tan sencillo como que su dueño se muestre inflexible y demuestre en todo momento que es él quien pone las normas. De no hacerlo así, el temperamento del westie se tornaría complicado y le haría intentar poner al límite al dueño en todas las situaciones, haciendo peligrar la armonía de la convivencia.

Por lo demás, las técnicas de refuerzo positivo son las que mejor resultado dan con estos pequeñines, que a pesar de su tenacidad son perros sensibles que no responden bien al castigo ni a las voces. Convertir en premios las conductas deseadas e ignorar las indeseadas constituye la manera de avanzar a pasos agigantados en su educación.

En cuanto a la actividad física, recordar que en todas las razas es una de las formas más eficaces de lograr el equilibrio físico y mental de la mascota. En el caso del westie, se mostrará dichoso siempre que vaya por la calle, dando un largo paseo con su orgulloso dueño, en el que, a buen seguro, se convertirá en el centro de todas las miradas.

DMCA.com Protection Status