Amstaff: Alimentación, Higiene, Salud y otros Cuidados para esta raza

Amstaff: Alimentación, Higiene, Salud y otros Cuidados para esta raza
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El American Staffordshire Terrier, conocido también como el Staffordshire Terrier Americano o Amstaff es una raza de perros muy popular en Estados Unidos, si bien es originaria del Reino Unido.

Un can que, pese a la fama de agresivo que le precede, puede llegar a ser de lo más atento y cariñoso con las personas. Distinto sería que con él se utilizaran métodos de estimulación de agresividad de los que algunos desaprensivos echan mano con el objetivo de preparar a estos perros para la lucha, dado que la potencia de sus mandíbulas es extraordinaria.

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Todo lo que deberías saber sobre el Amstaff

Esta raza está catalogada por muchos como de poderosa y compleja, si bien lo que hayan de ofrecer estos perros va a depender por completo de la actitud de su propietario. Con el adecuado trato, vas a encontrarte con un maravilloso compañero, muy afable con su familia de adopción y con el entorno de la misma. Por si todo esto fuera poco, es un excelente guardián.

En cuanto a sus habilidades, te sorprenderán su fuerza insuperable, sus ilimitadas ganas de complacer a los suyos y su interés por trabajar así como por participar en gran cantidad de actividades. Un “todoterreno” canino que, pareciendo un malote, esconde sin embargo un gran corazón.

Origen

El American Staffordshire Terrier cuenta con una historia que está estrechamente relacionada con la del pit bull terrier americano. Los orígenes del amstaff se remontan a los perros que servían de ayuda a los carniceros británicos para el control y abatimiento de los toros más peligrosos.

No en vano, el llamado Bulldogge inglés de trabajo, que fue el primer perro que tuvo el que se conoce como “cierre tetánico”, que más tiene que ver con la bravura de este can que con una anomalía estructural en sus maxilares, era un perro capaz de someter a un toro sin recibir él daño alguno. El motivo no era otro que el increíble dolor que su mordedura causaba a dichos animales, de un tamaño mucho mayor que el suyo.

Con posterioridad, los ancestros de estos magníficos perros se emplearon por muchas personas sin escrúpulos en variadas y crueles actividades, que incluían peleas de perros y peleas con toros que hoy en día, afortunadamente, son ilegales en la mayoría del mundo.

El paso del tiempo hizo que este perro pudiera despojarse del estigma que le supuso la participación en tan sangrientas peleas y la raza fue reconocida por el American Kennel Club (AKC), si bien hasta ese momento la denominación que recibía era la de American Pit Bull Terrier.

Más tarde, el amstaff se separó del pitbull de manera oficial, desarrollándose su cría por otros derroteros. A pesar de ello, fue mucho el tiempo durante el que los perros de esta raza se registraron por doble partida, como American Staffordshire Terrier para el AKC y como American Pit Bull Terrier para el United Kennel Club. En la actualidad es el amstaff el que está reconocido por el AKC y por la Federación Cinológica Internacional, mientras que tales entidades no reconocen al pitbull.

Características y rasgos físicos

Con una altura a la cruz de 45 a 48 centímetros y un peso que ronda entre los 20 y los 30 kilos, muchos son los que consideran que este potente can es poseedor de un físico perfecto.

Aunque su tamaño no es demasiado grande, el Staffordshire Terrier Americano cuenta con una constitución compacta y cuadrada, que remata con su musculoso porte. Su agilidad y elegancia son características que también saltan a la vista.

Un buen ejemplar de amstaff, sobre todo si pertenece a la variedad norteamericana, que es mucho más musculosa y pesada que la inglesa, tiene que dar impresión de tener una fuerza tremenda.

Su cabeza ha de ser ancha en la zona de la frente, para descender aproximadamente hasta dos terceras partes en la zona del hocico, siendo su configuración “de cuchara” y su mordida “de tijera”. Su longitud es mediana-grande. Su cráneo es amplio. Su stop o depresión naso-frontal es marcado.

Sus ojos deben ser oscuros, separados y redondos, notablemente descendidos en la zona de la frente. Sus labios deben ser negros, como ocurre con el borde de los párpados. Sus mandíbulas están bien definidas, lo mismo que sus dientes. En concreto, su mandíbula inferior ha de ser poderosa, permitiéndole asir con fuerza. Los músculos de sus mejillas son prominentes.

Su cuello es pesado y moderadamente arqueado, disminuyendo de forma gradual desde los hombros hasta que se inserta en la cabeza. Su longitud es mediana y carece de papada. Sus orejas deben levantarse y su forma es de pétalo. Aunque algunos criadores las cortan, por suerte esta cruel práctica no se permite ya en muchos países.

Su espalda es corta. Su pecho tiene que ser ancho para que la cabeza de este fortachón perro pueda desarrollarse. Sus patas han de permanecer separadas y no llegar a juntarse mientras que el perro camina. Tienen que estar en proporción con la anchura de los hombros. No ha de existir angulación en sus patas delanteras, debiendo ser mínima en las traseras.

Su cola es corta si se la compara con el tamaño general del perro. Su implantación es baja y disminuye gradualmente hasta que termina en una punta fina. No se enrosca ni se lleva por encima de la espalda.

Color y pelaje

Una peculiar característica de esta raza de pelo corto es la gran cantidad de colores que ofrece. Vamos a tratar aquí los principales tonos de los que presumen estos perros, si bien con cada cruce pueden verse variedades cromáticas diferentes y atractivas.

Se permiten todos los colores sólidos, parcheados o particolores pero no deben fomentarse más de un 80% blanco, fuego, hígado o negro. Como ocurre con alguna otra raza, deben evitarse los cruces entre ejemplares blancos, ya que las nuevas camadas pueden estas afectadas de problemas cutáneos y de pigmentación y además muchos de estos animales están aquejados de sordera.

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Temperamento

Orgulloso, fuerte, leal y tenaz. Así definen quienes más saben de esta raza al Staffordshire Terrier Americano. Un perro inmensamente cariñoso con su familia y con los que la rodean. Las innumerables virtudes de este can le hacen ser digno de confianza.

Si estás pensando que la agresividad está en los genes de esta raza, lo cierto es que este noble animal no la va a manifestar, sino que es capaz de canalizarla en aras de que su amo esté siempre satisfecho. Una voluntad que viene avalada desde sus orígenes, pues es muy penoso pensar que este bravo animal luchaba hasta la muerte solo porque así lo deseaba su dueño. Un compromiso y dedicación que siguen formando parte de su esencia y que pondrá en todas aquellas labores que le encomiendes.

A día de hoy es el perro de compañía de muchísimas familias que han sabido ver en él una dulzura innata, pese a su aspecto fiero. Además, conserva intactas sus dotes para el trabajo y muchos de ellos siguen siendo perros de trabajo y de caza, sin olvidar la encomiable labor que desempeñan en las competiciones.

En las granjas, el amstaff está muy valorado por cuanto conduce como pocos al ganado, sirve para el pastoreo, es un perro guardián sin igual y además es formidable para tirar de objetos. La policía también tiene puestos sus ojos en esta raza como ayudantes en las detenciones, para la detección de narcóticos, así como para control de disturbios, como perro de búsqueda y rescate, etc.

La versatilidad de este animal parece infinita, siendo afectuoso hasta la saciedad y ayudando a personas mayores que se encuentran desvalidas o que caminan con la ayuda de un andador o bastón. Los que van en silla de ruedas también son objeto de su abnegada entrega. Todo ello le ha valido el ser también un perfecto perro de terapia que a menudo es llevado a los centros hospitalarios o residencias de ancianos para que ayude a la rehabilitación de estas personas.

Ahora bien, como todo no podría ser trabajo, el American Staffordshire Terrier necesita, como cualquier otro perro, sus ratitos de diversión en los que poder exteriorizar la energía acumulada. Si lo entrenas jugando con un disco volador, lo estarás haciendo muy dichoso.

Piensa que no es un cobrador nato, pero que no va a vacilar en participar en juegos en los que haya de recuperar y traer el objeto que le lances. Será un deleite para ambos ver cómo este campeón salta y captura el disco volador, dando muestras en todo momento de su capacidad atlética.

El amstaff va a adaptarse muy bien a la vida urbana y rural, pues esta raza de lo único que se preocupa es de acompañar a su amo allá donde este vaya. Ahora bien, como es lógico, se regocija con la posibilidad de pasear en campo abierto.

Si te ronda por la cabeza adoptar uno de estos valientes perros, valora si vas a tener tiempo para dedicar a tu American Staffordshire Terrier, pues lo único que rompería el gran corazón de tu canino amigo sería el que no le prestaras atención cuando estuvieras en casa.

El amstaff es feliz sintiéndose acompañado por su dueño y por la gente en general. Lo peor que puedes hacerle al tuyo es separarle de ti. Encárgate de establecer con él vínculos inmediatamente y tendrás a un animal devoto que vivirá para protegerte. Con el resto de las personas buscará afianzar lazos de amistad, por lo que puedes estar tranquilo en relación a las visitas que recibas.

Relación con otras mascotas

En contra de lo que muchos piensan, el American Staffordshire Terrier se muestra bastante cordial con otros animales, pudiendo vivir en armonía tanto con otros perros como con aves, gatos o conejos.

Relación con los niños

Estos alegres perros, que gracias a la cría selectiva gozan de un carácter estable y equilibrado, van a mostrarse muy tranquilos dentro del hogar, apegándose no solo a su dueño sino a todos los miembros de la familia, lo que incluye a los niños. Enseña a los pequeños de la casa a respetar a tu amstaff y él por su parte será todo ternura con ellos.

Cuidados básicos

Un buen dueño sabe que la adopción de cualquier mascota lleva aparejada la obligación de dispensarle los cuidados pertinentes, con el fin de que goce de calidad de vida y de que llegue a cumplir e incluso rebase la edad media establecida para ella, que en el caso del American Staffordshire Terrier oscila entre 12 y 14 años.

Alimentación

Aunque es sobradamente conocido el hecho de que la genética es la encargada de marcar los topes máximos que un perro puede alcanzar en corpulencia y altura, también lo es que los animales no van a ser capaces de alcanzar las mejores expectativas de desarrollo si los factores que les rodean no les son totalmente propicios.

En este sentido, no olvides que la nutrición es un factor clave para que tu mascota esté sana y luzca su mejor aspecto. Elige para tu amstaff un pienso seco de calidad que cumpla con sus necesidades nutricionales y olvídate de preocupaciones.

Higiene

La higiene de un perro es esencial tanto para garantizar que su existencia se desarrolla en las condiciones más óptimas, como para asegurarte de que su presencia en ningún momento va a ser sinónimo de malos olores en tu hogar.

Higiene dental

La salud del perro y su estado de higiene bucal van de lo mano. Está demostrado que una insuficiente limpieza en la boca del animal puede acarrearle problemas cardíacos, hepáticos y renales. Evitarlo pasa por acostumbrar a tu amstaff desde cachorro a cepillados dentales periódicos que quizás no sean de su total agrado, pero sí absolutamente necesarios para mantener alejado de la superficie de sus dientes al temido sarro.

Baño y secado

La que nos ocupa es una raza limpia por naturaleza. Puedes bañar a tu Staffordshire Terrier Americano cada mes y medio o una vez cada dos meses, para mantenerlo perfectamente aseado y con un aspecto brillante que atraiga las miradas.

Cuando le saques del baño has de retirar el exceso de agua con una toalla, para terminar aplicándole secador eléctrico a temperatura moderada de forma que no salga a la calle mojado, sobre todo en los meses más gélidos.

Cepillado

El pelo corto del amstaff no requiere unos cuidados demasiado meticulosos. Será suficiente con que le cepilles una o dos veces a la semana ayudándote de un cepillo de puntas blandas, ya que los metálicos podrían dañar su piel. Con este gesto vas a eliminar tanto el pelo muerto como los restos de suciedad

Vacunas y tratamientos antiparasitarios

Controla que a tu fiel amigo le sean administradas todas las dosis que el veterinario indique en el calendario de vacunaciones y protégelo así contra enfermedades infecciosas. Del mismo modo, colócale las pipetas y collares antiparasitarios que existen en el mercado y con las que mantendrás alejadas de su piel y de su pelo a pulgas, garrapatas y gusanos intestinales.

Enfermedades más comunes

De él se dice que es el “superperro”, por lo que ya habrás deducido que su salud parece ser de hierro, no siendo ni delicado ni enfermizo. Aun así, algunas de las patologías más comunes que puede sufrir son la displasia de cadera y de codo, ciertas enfermedades cardíacas, problemas de tiroides y parvovirus (por lo que resulta imprescindible su vacunación desde cachorro).

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Adiestramiento

Su enorme fuerza y lo adiestrable que resulta son factores determinantes a la hora de hacer de él un perro guardián de primera. Esta amistosa raza no va a considerar al principio a ninguna persona como oponente, pero con el suficiente adiestramiento puedes hacer que aprenda a distinguir entre amigos y enemigos, defendiendo a su familia con todos los medios que estén a su alcance.

No es probable que tu amstaff, si está convenientemente educado, vaya a comenzar una pelea con otro perro, pero la sangre de terrier que corre por sus venas hará que quiera responder al reto de otros perros. Ello te supondrá un problema si no le has adiestrado para que abandone tal conducta, conocida como bravura.

Perros de mayor tamaño como los Rottweiler o los Mastiff poco pueden hacer si se ven atacados por un amstaff con tremenda determinación. El que cuente con un centro de gravedad bajo y la tremenda fortaleza de su cuello y de sus mandíbulas, hacen que este tenaz can continúe luchando por malherido o exhausto que se encuentre.

Un cachorro de Staffordshire Terrier Americano va a disfrutar de lo lindo “haciendo de las suyas”, dado que su carácter es activo y bullicioso. Un alegre pequeñín que va a querer explorar más allá de los límites que le estén permitidos y que jugará con todos los objetos que le sea posible, comiendo todo aquello que sea capaz de meterse en la boca.

Su enorme capacidad de complacerte es un factor que debe hacer que te tomes su adiestramiento en serio. Déjale claro desde el principio que eres tú el encargado de establecer los límites y todo irá bien. Dentro y fuera de la casa, este voluntarioso animal tiene que saber lo que le está permitido hacer y lo que no.

Este activo perro, que puede parecer incansable, tiene unas elevadas necesidades de actividad física, por lo que has de ser consciente de que necesita pasear tres veces al día, unos paseos que deberían alcanzar entre los tres la media de unos noventa minutos diarios.

El refuerzo positivo funciona a la perfección con la mayoría de las razas de perros y la del amstaff no es una excepción. Evita ser negativo en su adiestramiento y él no tardará en mostrarte su absoluta conformidad con tus métodos.

Los tres pilares principales del adiestramiento van a ser la paciencia, la consistencia y la total constancia. Evalúa previamente los pasos que vas a seguir para conseguir conductas merecedoras de recompensa.

En el caso de que seas un entrenador novato o si hace tiempo que no te dedicas a estos menesteres, notarás que tus facultades de observación estarán mermadas, lo que puede repercutir negativamente en tu noble amigo a poco que observe que no tienes las cosas claras.

El amstaff va a precisar, como cualquier otro perro, que la información que le hagas llegar sea clara y precisa, no prestándose a confusión. Cuando te comuniques con él muéstrate seguro, firme e inflexible.

Establecer un sistema de recompensas que se base únicamente en caprichos alimenticios tampoco es un buen hábito, ya que acostumbrarías a tu perro a trabajar únicamente en pos de obtener comida. Utiliza como obsequio los mimos y elogios, aumentando así el refuerzo social que supone el vínculo que estáis creando.

El American Staffordshire Terrier tiene un deseo tan inherente por complacerte que va a aprender lo que quieras enseñarle, con tal de verse recompensado con una sonrisa. Si has tomado la decisión de adoptar uno de estos perros ya debes conocer la total necesidad que tiene de que pases tiempo con él, pues de lo contrario podría experimentar “ansiedad por separación”.

Cuando tengas que salir varias horas, déjale juguetes y mordedores con los que pueda entretenerse, pues este perro tiende a aburrirse con facilidad cuando no tiene nada que hacer. Hazte también aliado de los “juguetes de inteligencia”, con los que cumplirás esta misión mientras estimulas su mente.

Muchos de sus dueños comentan lo estupefactos que se quedaron al principio viendo como su amstaff era capaz de desempeñar ciertas labores domésticas y el talante tan feliz con el que las realiza.

Puedes comenzar por tareas sencillas, como que te recoja el periódico o te lleve las zapatillas por la mañana, para continuar con la asignación de otras pequeñas faenas que se te ocurran. Este es un perro que está acostumbrado al trabajo y a asistir a la gente por lo que, en este sentido, los límites los pones tú.

En la medida que el amstaff está incluido en la lista de Perros Potencialmente Peligrosos, no puedes olvidar llevarle con bozal siempre que vayáis a pasear por lugares públicos y cumplir con el resto de la normativa en vigor.


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